Es verdad que el objetivo de las clases de lengua extranjera es el desarrollo de la competencia comunicativa lingüística. Pero no debemos olvidar la importancia de la competencia comunicativa intercultural que ella también permite al alumno establecer una comparación entre la cultura nativa y la extranjera. A este respecto, Francisca Castro Viúdez expone cuatro dimensiones de Byram en la competencia intercultural, entre ellas “el saber ser (savoir être), relacionado con las actitudes y valores, se definiría como la capacidad de abandonar actitudes etnocéntricas y de ser capaces de percibir la otredad, así como una habilidad cognitiva de establecer una relación entre la cultura nativa y la extranjera. Si consideramos que uno de los objetivos de la enseñanza de una lengua extranjera es promover actitudes positivas de tolerancia hacia los otros, como profesores deberíamos establecer mecanismos para hacerlo posible”[1]. En general la enseñanza de las lenguas extranjeras permite mejorar distintas competencias (comunicativa, lingüística, intercultural), por ello, el profesor debe ofrecer actividades y tareas que pueden demostrar todas estas competencias.
[1] Francisca Castro Viúdez, Enseñanza y aprendizaje de la competencia intercultural en el aula de grupos multilingües, file:///C:/Users/EA/Downloads/13_0217.pdf.