Según Jane Arnold Morgan el dominio afectivo es un factor esencial en el aprendizaje de las lenguas extranjeras. Este término afecto se considera como un campo emocional y sentimental que influye en nuestro comportamiento.
Por otro lado, Arnold Morgan confirma que la comunicación es una función principal que necesita el alumno para adquirir sus conocimientos y al mismo tiempo para desarrollar la competencia comunicativa, aunque este último tiene relación directa con lo afectivo, es decir, deseo de comunicarse con una persona específica, autoconfianza, motivación interpersonal, motivación grupal, confianza en sus capacidades en la lengua meta, actitudes intergrupales, clima intergrupal y personalidad. Así, el trabajo en el aula puede estimular el efecto de los factores positivos y reducir el de los negativos.
Asimismo Morgan señala
algunos factores que más inciden en el aprendizaje de español como lengua
extranjera. De entre ellos encontramos primero la ansiedad que está relacionada
con sentimientos como el miedo, la frustración, la tensión y la inseguridad,
por otra parte, hallamos la autoestima que se puede resumirla en dos elementos principales,
la competencia y el valor persona. En un sentido, la ansiedad y la autoestima son
dos caras de una moneda afectiva, una que impide el aprendizaje y otra que lo
sustenta.
A excepto de
estos dos factores podemos existir otros factores: actitudes, creencias y
estilos que también tienen un papel influyente en la enseñanza de las lenguas
metas.
Generalmente el
uso de la afectividad en el aula de español permite mejorar el aprendizaje y la enseñanza
de idiomas, pero el aula de idiomas, a su vez contribuir de forma significativa
a educar a los alumnos de manera afectiva.
Tienes razón Loubna, la autoestima y la ansiedad son dos caras de una moneda afectiva. Está claro q cuando más agusto se encuentre una persona en clase mejor será su rendimiento. Muy buena reflexión.
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